La fata morgana es uno de esos fotometeoros que causan la admiración de propios y extraños. Es un espejismo superior que provoca la sensación de que un objeto lejano, como por ejemplo un barco, parece estar flotando en el aire.

Este fenómeno óptico suele verse en unas zonas más que otras, debido a las condiciones meteorológicas. Es el caso de la zona de Reggio Calabria, en Italia, lugar en el que bautizaron al fotometeoro con este nombre.

El hada Morgana

La denominación de fata morgana viene del latín, significa hada Morgana (Morgan le Fay), y hace referencia a la hermanastra del legendario rey Arturo que, según la leyenda, era un hada cambiante.

Quizás por ello, debido a ese perfil  místico, de hada hechicera, mágica… los habitantes de la ciudad costera de Reggio Calabria que tanto observaban el fenómeno en el  Estrecho de Mesina, optaron por dicha denominación.

El Estrecho de Mesina

¿Por qué se forma este peculiar espejismo?

Como cualquier otro tipo de espejismo, la fata morgana provoca que el observador vea objetos donde no los hay debido a la existencia de distintas capas de aire con densidades diferentes.

Como resultado, los rayos de luz se refractan, pero quien ve el espejismo no percibe esas diferentes capas, y de ahí el desconcierto.

Fata morgana en costa noruega (c) Wikipedia

Un espejismo superior

Es decir, un espejismo superior que se genera por la interacción de una capa de aire caliente sobre una capa de aire frío cerca de la superficie terrestre, generando un conducto en la atmósfera que provoca una imagen invertida.

Este tipo de espejismos son siempre visibles en una delgada línea cerca del horizonte y tienden a distorsionar las imágenes de los objetos situados más lejanos al observador, de forma que éste los ve como si flotaran.

En la antigüedad, ante la falta de una cultura científica que explicara el fenómeno, estos fenómenos siempre estaban ligados a historias mágicas, y por ello se castillos de hadas o de barcos fantasmas.

Por ejemplo, en la zona del Estrecho de Mesina, es relativamente frecuente la aparición de la fata morgana y los marineros sentían cierto pánico cuando veían estas imágenes en alta mar, atribuyéndolas a maleficios o hechizos.

Cómo se forma un espejismo

Tal y como nos indica la literatura meteorológica, los espejismos son fenómenos asociados a la propagación de la luz en medios no homogéneos, donde el índice de refracción varía continuamente con la altura y, por tanto, la luz describe trayectorias curvas.

Dichas curvas presentan una concavidad en la dirección de aumento del índice de refracción.

Es decir, la luz se curva hacia el medio (agua, aire, etc.) con mayor índice de refracción de manera que cuando se produce un espejismo, la luz se distorsiona, se dobla, al atravesar las capas de aire a distinta temperatura.

Y como resultado, la posición real del objeto está sujeta a la interpretación humana, ya que la formación de la imagen está condicionada por la refracción de la luz.