La nubosidad de tipo bajo de la costa del Suroeste de África está desapareciendo y el motivo podría estar ligado a la influencia de las ondas de gravedad atmosféricas. Entender este proceso podría ayudar a los climatólogos a entender correctamente cómo las nubes pueden afectar al calentamiento y enfriamiento del Planeta.

Estas y otras conclusiones aparecen en un estudio de investigación realizado por científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, quiénes han trabajado con miles de datos satelitales de la NASA y la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT) durante los últimos años.

Grandes claros en las costas de Namibia y Angola

Tras la revisión muchos años de datos satelitales de la NASA y de EUMETSAT, la científica atmosférica del NC State Sandra Yuter y su equipo notaron cómo habían aparecido en los últimos tiempos importantes claros de nubes en las costas de Namibia y Angola, zonas donde la nubosidad de tipo bajo es una característica habitual.

En aquellas áreas del océano subtropical, al oeste de los continentes es inusual que la erosión de las nubes ocurra rápidamente a lo largo de una línea organizada de cientos de millas de largo.

Según explican los investigadores, lo que ocurre es como un toldo que se retira: las líneas pueden moverse hacia el oeste por un día o más y limpiar un área de nubes más de dos veces el de California.

Cómo desaparecen las nubes

Según podemos en este estudio de trabajo, aunque dichos eventos rápidos de eliminación de nubes ocurren durante todo el año alcanzan su punto máximo en mayo y en más de la mitad de los días del mes.

Además, las observaciones meteorológicas constataron que la dirección del viento a nivel de la nube suele ser perpendicular a la del claro. Esto significa que la nube no es empujada por el viento: los claros comienzan en la costa alrededor de la medianoche y continúan durante la noche y el día siguiente, lo que sugiere que el calentamiento solar no causa estos eventos.

Ondas de gravedad atmosféricas

Los investigadores teorizan que las ondas de gravedad atmosféricas son el mecanismo más probable que provoca la desaparición súbita de las nubes.

Estas ondas causan movimientos de arriba hacia abajo en la atmósfera, similar a un barco flotando en el océano. La hipótesis de los investigadores es que los vientos marinos de África interactúan con el aire estable sobre el océano para hacer estas ondas, que luego se mueven a través del campo nuboso y promover la mezcla y la evaporación de la nube.

Para la directora del estudio, comprender cómo sucede esto nos ayudará a predecir lo que podría pasarles a nubes en un clima cálido puesto que se trata del equilibrio de los efectos de calentamiento y enfriamiento, y esta es una de las piezas que conforman ese equilibrio.