Las nubes amplifican el calentamiento global

Las nubes amplifican el calentamiento global

Una investigación demuestra que las nubes amplifican el calentamiento global y su efecto será muy claro a largo plazo.

El estudio llevado a cabo por científicos del Reino Unido ha utilizado mediciones satelitales de gran detalle para llegar a estas conclusiones y técnicas de inteligencia artificial.

El trabajo advierte de lo importante que es limitar las emisiones de dióxido de carbono para impedir que en pocas décadas el calentamiento global sea sobresaliente.

Hallado un factor clave en la predicción de los tornados

Hallado un factor clave en la predicción de los tornados

Existe un factor clave en la predicción de los tornados: el patrón de vientos en niveles bajos de la atmósfera.

Desde siempre, la predicción de la aparición y la intensidad de los tornados es una de las tareas más difíciles para los meteorólogos.

Ahora, un estudio de investigación realizado por la Universidad de Carolina del Norte ha hallado un factor fundamental para su predicción en las capas más bajas de la atmósfera que ayuda a mejorar la predicción de los episodios tornádicos en el seno de las supercélulas.

Apagar la luz para salvar a las aves migratorias

Apagar la luz para salvar a las aves migratorias

Es preciso apagar la luz de las grandes urbes para que las aves migratorias puedan realizar sus viajes periódicos.

Realmente, la contaminación lumínica, no tiene mucha relación con la atmósfera o el clima. Pero su efecto sobre el comportamiento y la vida de las aves migratorias, nos ha parecido suficiente como para dedicar a ambos una entrada en nuestro blog.

Especialmente, tras la publicación de un interesante artículo por parte de la iniciativa Día Mundial de las Aves Migratorias. Oscurecer solo la mitad de las ventanas de un edificio puede marcar una gran diferencia para las aves migratorias, muestra un nuevo estudio.

Cuantificado el efecto de la isla de calor urbana en las olas de calor

Cuantificado el efecto de la isla de calor urbana en las olas de calor

La isla de calor que provocan las ciudades, sobre todo, las grandes urbes, aumentan la intensidad de las olas de calor.

No cabe duda de que la temperatura global de nuestro Planeta ha aumentado en las últimas décadas. Y tampoco hay discusión acerca de que las zonas urbanas crean las llamadas ‘islas de calor’, áreas donde la temperatura aumenta debido a la actividad humana y a la acumulación de ciertos materiales absorbentes de calor que proliferan en las ciudades.

Ahora, un estudio de investigación ha cuantificado el efecto de la isla de calor urbana en el calentamiento global del Planeta, y en concreto en la intensidad de las olas de calor, usando diversos modelos matemáticos que simularon con detalles los cambios de temperatura que estamos sufriendo en los últimos años.

Un 20% más de árboles aumentaría las lluvias en Europa

Un 20% más de árboles aumentaría las lluvias en Europa

Una investigación afirma que plantar más árboles aumentaría significativamente las lluvias en Europa durante el invierno y el verano.

De esta forma ser conseguirían varios efectos positivos con una sola acción: mejora de la cubierta verde y de los ecosistemas, la capacidad para absorber más CO2 y la posibilidad de mejorar el patrón de lluvias.

Para los autores del estudio, plantación de nuevos bosques supondría una respuesta inteligente a los efectos del calentamiento global.

Las nubes como limpiadoras de la atmósfera

Las nubes como limpiadoras de la atmósfera

Las nubes actúan a modo de limpiadoras de la atmósfera gracias a los radicales hidroxilo que portan.

Así lo indica un estudio de investigación en el que partició el Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC-CSIC) y que concluye que dichos iones contribuyen de forma importante a disminuir el nivel de contaminación existente en nuestra atmósfera.

De esta forma, no solo los fenómenos meteorológicos como la lluvia o el viento son capaces de diluir o trasladar los contaminantes presentes en la troposfera terrestre, sino que ciertas reacciones químicas en el seno de las nubes también contribuyen a descontaminar nuestra atmósfera.